Una etiqueta clara permite responder cinco preguntas sin depender de frases llamativas.
1. ¿Cuánta melatonina aporta cada toma?
Distingue la cantidad por unidad de la cantidad por ración. Si una ración incluye dos gominolas, el dato relevante es el total de ambas.
2. ¿Qué otros ingredientes contiene?
Revisa edulcorantes, extractos vegetales, alérgenos y excipientes. Una fórmula más larga no es automáticamente mejor.
3. ¿Qué formato vas a usar de verdad?
Comprimido, gominola o spray cambian la experiencia y la facilidad para controlar la toma, no convierten por sí solos el producto en más eficaz.
4. ¿Qué advierte el fabricante?
Lee edad de uso, embarazo, medicación, conducción y conservación.
5. ¿Está claro quién vende?
Comprueba la ficha, el vendedor y el etiquetado recibido antes de consumir.
Si tomas medicación, estás embarazada o en lactancia, eres menor de edad, tienes una enfermedad o el problema de sueño persiste, consulta con un profesional sanitario.